Vuelves, vueles y vuelves.
Das más vueltas alrededor
Que la música en el aire.
Estoy cansado de escucharte.
De verte.
De pensarte.
Estoy cansado de transformarte en arte.
Cambiar el estilo de lo que hago para adecuarlo a tu ser.
O tratar de hacerlo, sin éxito.
Ahora probablemente no es diferente.
Yo no pensaba en verano, por lo menos no en el de hace tiempo.
Pensaba en una primavera, sin lógica, nada que preocupara o hiriera.
Y vuelves, la mujer de mi eterna primavera.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario